Crónicas nocturnas I: Azul eléctrico
mayo 12th, 2009
Existe un momento mágico en el que la noche aún no es dÃa, y el dÃa todavÃa es noche. En ese confuso momento el cielo se tiñe de azúl eléctrico. A esa hora las nieblas son mas densas, las heladas mas severas y el viento sopla mas fuerte. A esa hora Saucepolis huele a café y a tortilla de patatas.
Al alba, madrugadores y trasnochadores coinciden por un instante. En ese instante coinciden a las puertas de Saucepolis. Coinciden y se miran. Buenas noches, dice uno. Buenos dÃas contesta el otro. Como cigarra y hormiga, nuestro pequeño crápula baja la mirada, con reparo. Nuestro aplicado madrugador, en cambio, mira altivo…con cierta envidia. Envidia del cálido lecho que espera a su fugaz compañero, y envidia tal vez también de las aventuras que habrá vivido mientras él dormÃa, aún demasiado poco tiempo.
Uno sube, otro se va. Pili en los fogones, el que esto escribe en la recepción. La ciudad despierta, la magia se esfuma…
Amanecer azul eléctrico en Saucepolis.

