Entradas para la etiqueta ‘Saucepolis’

octubre 21st, 2011
Email

 

Hasta ahora, todos mis compañeros nos han ido mostrando la cara más visible del Sauce, el contacto directo con el cliente con sus historias particulares y sus anécdotas.

Sin embargo, mi experiencia en el Sauce se desarrolla en aquella parte que nuestros fieles no ven pero que es una pieza importante dentro del engranaje de este equipo.

Recuerdo cuando empecé, hace ya nueve años. La primera vez que entré en el hotel y vi a Maribel y la entrevista con el señor Fernández en el salón de la planta baja, que no estaba como ahora. Teníamos la oficina en la habitación 503. Allí estábamos Isabel y yo mano a mano con nuestros papeles. Por las mañanas subía el olor de la tortilla de Pili y Carmen y el señor Fernández entraban y salían de la oficina con sus cosas de mantenimiento, cuentas… En el año 2003 nos fuimos del hotel a nuestra ubicación actual en el Coso.

Mi trabajo en el departamento de Administración, me da la oportunidad de tener un contacto muy directo con todos los miembros del equipo. Desde los jefes, pasando por los chicos de recepción y las chicas de limpieza, y me encanta el que en cualquier momento puedan recurrir a mí para que les solucione algún problema o les resuelva alguna duda.

Sin embargo, al contrario que mis compañeros, mi relación con el cliente no es directa. Conozco nombres, apellidos, empresas etc. pero en muchas ocasiones no tengo la oportunidad de ponerles cara. Esa es la parte menos “amable” de mi trabajo. Sin embargo, cuando estoy en el hotel y algún cliente me reconoce, me hace una especial ilusión. Aún así, me encanta estar en la oficina rodeada de “mis” papeles.

Nunca olvidaré las horas que el señor Fernández pasaba a mi lado enseñándome todo lo que sabía sobre el negocio, su paciencia y su cariño. Y cuando venía y se sentaba frente a mí a contarme sus ideas y nuevos proyectos.

Durante estos años he vivido momentos mejores y peores, aprendiendo de todos. He tenido que formarme y adaptarme a todos los cambios que se requerían para ir avanzando en cada momento. Ahora estamos empezando una nueva etapa en el Sauce, la cual afronto con la misma ilusión y responsabilidad que hace nueve años.

Sin duda alguna, el Sauce es una parte muy importante de mi vida tanto profesional como personal.

octubre 14th, 2011
Email

Muchas historias ya se han contado de este lindo Hotel que para alguno de nosotros forma parte de su vida desde siempre, o casi, así que será bastante complicado para mi que soy el mas “joven” de la casa, aportar algo mas o contar algo que no se hay contado ya, o quizás no….

 Era una tarde de Abril, unas de esas tardes que desde hacía ya demasiado tiempo para mi forma de ser seguían siendo iguales a muchas otras: mira a ver el mail por si te han contestado de alguna oferta, vete a llevar currículum por si necesitan en algún sitio, el Inaem como tu segunda casa y en mi caso el agravante de no tener un DNI si no un NIE. Cuando sonó el móvil: “Soy Luis Fernandez, del Hotel Sauce, tengo tu currículum aquí en frente, me gustaría concretar una entrevista”. Recuerdo ese primer momento, en que Luis me abrió la puerta de la oficina, casi con comicidad: el, mas de 2 metros de ex jugador de baloncesto y yo, un metro con setenta, escaso… Me acompañó al Hotel y a los Apartamentos Sabinas, conocí al resto del equipo, estaba bastante nervioso, pero todo el mundo hizo que me sintiera muy cómodo, ayudandome a aprender el trabajo.

 Han pasado 6 meses desde aquel día, ya soy “el italiano que nunca deja de hablar”. Para mi esta es una experencia nueva, pero veo que encaja mucho con mi forma de ser: me gusta poder encontrar cada día personas nuevas, un Hotel es un sitio donde se aglomeran historias, que a veces se comparten, otras veces se ocultan, otra veces nacen y se desarrollan, otras veces se quedan escondidas, pero siempre están allí; me gusta la complicidad que a veces se crea con los clientes, al fin y al cabo tu eres el guardián de su casa temporal y su referencia en una ciudad que no conocen y tienen ganas de descubrir. Me fascina encontrarme cada día con personas de varios países del mundo, me hace acordar la maravillosa variedad de personas, pensamientos y formas de vivir que hay a parte de la que cada uno de nosotros conoce para su experiencia personal. Es interesante ver como con un sonrisa puedes entenderte tanto con un Español, como con un Alemán, un Japones o un Argelino. Todo esto hace que cada día sea distinto y que nos preguntemos con curiosidad ¿a ver qué pasa hoy en el Hotel Sauce?

septiembre 30th, 2011
Email

La noche del aguacero

Cuéntame dónde estuviste

que no te mojaste el pelo.

Aquella noche llovió como si no fuera a existir un mañana. Fue una de esas tormentas que aparecen en las noticias y que dan trabajo al cuerpo de bomberos. La tromba de agua fue de tal magnitud que los huéspedes del ático bajaron aterrorizados por el estruendo del agua sobre el tejado. Fueron testigos de otra tormenta, la que tuvo lugar aquí mismo, frente a la recepción de Saucepolis. Esta tormenta, no tan literal pero aún más dramática, llevaba años fraguándose. La meteorológica surgió de la nada, de hecho había hecho una tarde esplendida. La casualidad quiso que ambas estallaran a la vez y que yo estuviera presente.

Aquella hermosa tarde llegó el señor Ramirez especialmente simpático. Me saludó afectuosamente, estrechó mi mano y se interesó por el personal del hotel. Pero no fue su simpatía lo que más llamó mi atención, sino la joven a la que sujetaba por la cintura y a la que no había visto en mi vida.

-Te presento a mi esposa. Le he hablado tan bien de vosotros que ha insistido en acompañarme en esta ocasión.

-Encantado de conocerla, su esposo es uno de nuestros clientes más fieles.

La palabra fieles resultaba especialmente poco adecuada si tenemos en cuenta que en todos los años que llevaba visitándonos, el señor Ramirez había venido acompañado por la que todos suponíamos su esposa, pero que no era la joven a la que abrazaba en estos momentos.

-Yo subiré a la habitación a descansar, el viaje me ha dado un terrible dolor de cabeza- dijo la joven.

-Intenta conseguirme unas aspirinas, Adolfo- le dijo al señor Ramirez.

-En seguida querida, buscaré una farmacia de guardia.

En cuanto la señorita subió al ascensor, Ramirez me preguntó si teníamos aspirinas.

-Naturalmente

-Pues dame un paquete, y otra habitación, pero no le digas nada a mi esposa.- me dijo con sorprendente naturalidad.

Se retiró a la segunda habitación cuando los primeros truenos sonaban en la calle. La tormenta se presentó de manera fulminante, y con ella el equipo de tenis que teníamos alojado en el hotel. La lluvia había cancelado el campeonato, y media docena de tenistas adolescentes inundaron la recepción con su entrenador a la cabeza. El entrenador era un fornido y atlético joven con amanerados ademanes.

-¡Chicas, Chicas!, no alborotéis, subid a las habitaciones, yo iré a buscar algo de cena.

Los huéspedes del ático bajaron asustados y se quedaron en la cafetería tomando un café, a esperar que pasara la tormenta. Entre unos y otros apenas pude saludar a la supuesta esposa de Ramirez, que subió directamente por la escalera al ver el movimiento que había en el hotel.

Y por un momento todo quedó en calma. Es curioso como en un hotel se pasa del caos más absoluto a la calma total en pocos segundos. Los huéspedes del ático tomaban su café mientras veían llover a través de las ventanas de la cafetería. El entrenador buscaba un sitio de comida rápida seguramente empapado. Las jugadoras de tenis esperaban la cena en sus habitaciones. La señora de Ramirez soportaba su dolor de cabeza sin aspirinas. Y el señor Ramirez y su largamente supuesta esposa yacían impunemente en su habitación. Pero en recepción todo era quietud. Poco habría de durar.

Cuando el ascensor comenzó a bajar desde el piso en el que se alojaba la señora de Ramirez empecé a temer que la situación podría llegar a ser tensa. La joven salió del ascensor con cara de preocupación y se dirigió a la recepción,

- Disculpe, hace más de media hora que mi esposo salió a buscar una farmacia, no contesta al teléfono y con este aguacero temo que pueda haberle pasado algo.

-No se preocupe, no es fácil buscar una farmacia bajo la lluvia, seguro que llega de un momento a otro- dije tratando de escurrir el bulto.

El teléfono sonó, y al ver en la centralita que era la habitación de Ramirez y su amante me dio un vuelco el corazón. Traté de ignorarlo, como si no estuviera sonando.

-Por el amor de dios, conteste al teléfono, me va a estallar la cabeza.

-¿Qué teléfono?- contesté como un imbécil.

-¡El maldito teléfono!, ha sonado ya más de quince veces.

Contesté, el Señor Ramirez me informó de que estaban bajando y me pidió que consiguiera un taxi para la señorita.

-Cómo no- contesté sin encontrar la manera de avisarle.

Cuando la señora Ramirez vio a su esposo salir del ascensor con su amante los miró a uno y a otro con incredulidad. El Señor Ramirez fingió no conocer a su amante y sacando las aspirinas de un bolsillo le dijo:

-Querida, me ha costado un mundo encontrar una farmacia.

La expresión de su amante me dio a entender que no estaba en absoluto al corriente. Ambas mujeres miraron fijamente al señor Ramirez, que sostenía estúpidamente las aspirinas. El ambiente podía cortarse con un cuchillo, pero como toda situación es susceptible de empeorar, el entrenador de tenis llegó empapado con unas bolsas de comida china.

-¡Adolfo!, qué alegría verte por aquí. Cómo es posible que no me hayas dicho que estabas en la ciudad. Y por cierto, no puedo creer que no me llamaras después de lo de Albacete, fue muy poco caballeroso por tu parte. De todos modos te perdonaré, espérame a que suba la comida a las niñas y vengo a por ti, guapetón.

Adolfo me miró, se encogió de hombros y la verdadera tormenta estalló. Correré un tupido velo sobre los insultos, gritos y lágrimas que tuvieron lugar a continuación. Resumiré diciendo que ambas mujeres se marcharon, para mi sorpresa, compartiendo lágrimas y taxi, y que el señor Ramirez pasó aquella noche con el entrenador de tenis. Los huéspedes del ático fueron testigos de la escena desde la cafetería, como quien ve una telenovela. Cuando todo se hubo calmado, incluido el aguacero se acercaron a recepción a por su llave.

-No se lo va a creer, pero el señor que estaba aquí hace un rato, el que discutió con las dos señoritas es idéntico al párroco que casó a nuestra sobrina el año pasado. No puede ser él, pero no había visto un parecido tan grande en mi vida.

-Yo ya me creo cualquier cosa, señora.

septiembre 7th, 2011
Email

Julio, Agosto, son los meses de vacaciones por excelencia.

Y nosotros el equipo del Sauce, aunque también disfrutamos parte de ellas, también son fechas en las que nuestra manera de trabajar cambia por completo.

En agosto nuestro cliente es principalmente de turismo de paso, turista que pasa normalmente un día o dos en nuestra maravillosa ciudad( olvidemonos por un instante de las obras del tranvía,claro!). Y a pesar de que hoy en día muchos de ellos reservan los hoteles desde sus casas por internet a través de las distintas centrales hoteleras y se guian por los comentarios de Tripadvisor, etc.. está también el turismo de toda la vida, el que entra en la ciudad, se dirige al centro guiandose siempre por la imponente imagen Basílica del Pilar, pasa por la puerta del hotel, entra, pregunta precio y se queda(impactado,como no, de la belleza de las chicas del Sauce, su profesionalidad y simpatía, jeje).

También considero oportuno mencionar a nuestros clientes habituales de paso de verano, que año tras año nos demuestran su confianza haciendo su parada de rigor en el Sauce a la ida y vuelta de sus vacaciones, familias a las que vemos crecer en número segun pasan los años. Es algo que tanto a Javier y a mi, por veteranía, nos alegra, supongo que a veces es como ver a la familia lejana!!

Y por ultimo no nos olvidemos del maravilloso mundo de Ryanair!! si, si, de los muchos viajeros italianos que aprovechan estos vuelos económicos para conocer nuestra ciudad. Este año hemos contado con un plus en el Sauce llamado Giuseppe, entre que nuestro compañero es italiano y habla por los codos…. parecía esto la Republica independiente de Italia!!

Una de las cosas en las que coincidimos todo el equipo es que Zaragoza es una ciudad que sorprende gratamente al turista por lo bonita, agradable y animada que es, para eso cuenta con más de 2000  años de historia!! Además es una de las grandes desconocidas de España ya que el turista generalmente solo conoce la existencia de la Basílica del Pilar y algun que otro nostálgico que hizo aquí la mili,  recuerda con cariño el famoso “Tubo”.

Intrépidos huespedes en plena ola de calor

Así que una vez mas llegamos al final del verano, decimos adios a los días de agosto y damos el pistoletazo de salida al nuevo curso, donde veremos caras conocidas, nuestros clientes mas fieles, y representantes y empresas nuevas que confiarán en nosotros por primera vez.

A todos ellos… gracias una vez mas por confiar en nosotros y hasta pronto!!

Un buen ejemplo de turista veraniego fue este simpático matrimonio que nos visitó el pasado agosto. Llegaron en plena ola de calor y un reportero de Heraldo de Aragón los retrató soportando estóicamente los rigores del estío zaragozano en pleno paseo de la Independencia. La sorpresa fué mayúscula cuando al día siguiente, en lugar de una pequeña reseña, se encontraron en portada del periódico de mas tirada de la ciudad. Les hizo tanta ilusión que se hicieron con un buen número de ejemplares de recuerdo. Un afectuoso saludo desde aquí a nuestros sufridos amigos. Esperamos que recuerden con cariño su caluroso paso por Zaragoza y por Saucepolis.

septiembre 2nd, 2011
Email

En estos primeros artículos de esta serie sobre vida en el hotel en que todo el equipo vamos a participar, me apetecía acercarme a esos primeros años en el que el Sauce empezó a dar sus primeros pasos con ilusión desbordante pero también con dificultades. Yo comenzaba a trabajar y esos primeros recuerdos están relacionados con esos primeros clientes que tuvimos alojados, que han quedado ligados a la intrahistoria del hotel.

Yo trabajaba de noche y tengo el recuerdo de muchos de ellos que compartían conmigo conversaciones nocturnas en las que me trasmitían su cercanía. Tengo la impresión de que la gente iba un poco más despacio que ahora, por eso estas conversaciones se podían alargar durante horas.

Algunos todavía nos visitan después de muchos años como Miguel Corvi, supongo que lo volveremos a ver para las Fiestas del Pilar, otros han dejado de venir, se han jubilado, etc. La lista de éstos sería interminable, Mariano Abad, Josep Colomé, Félix Ortega, sirvan estos ejemplos como homenaje a esos pioneros que confiaron desde un principio en nosotros.

También me quiero acordar de los representantes de Zaragoza, que nos traían a los comerciales de las casas que ellos llevaban, con los que también hemos tenido una relación muy intensa. Varios se han jubilado Melchor Peña, Víctor González y todavía se acercan a saludarnos. Otros todavía están al pie del cañón como Juan Carlos Minguillón.

Supongo que nuestro jefe se acordaría de muchos más y le haría ilusión recordarlos, nosotros también nos acordamos de él.

agosto 26th, 2011
Email
Nueva serie de posts de Vida en el Hotel

Nos gusta pensar que Saucepolis es un lugar especial. Aquellos que nos visitan con cierta frecuencia coinciden en que no es este un alojamiento corriente. La estructura misma del hotel y sus apartamentos, nuestra forma de trabajar y recibir a los huespedes e incluso este mismo blog son una muestra de nuestra singularidad. Pero lo que realmente hace de Saucepolis un lugar especial son nuestros amigos y huespedes y, naturalmente, el equipo que formamos.

Todo este equipo se asoma de vez en cuando al blog para dejar una impresión, hablar de un acontecimiento o contar una anécdota. A partir de la semana que viene comenzaremos una serie de artículos dirigidos a nuestros embajadores, clientes y amigos, porque este es un lugar lleno de actividad y de vida. Queremos mostrar desde dentro este peculiar país que es Saucépolis, visto desde los ojos de sus habitantes, y esperamos que a nuestros seguidores les resulte tan grato como a nosotros mismos.

La semana que viene Javier, nuestro jefe de recepción y miembro mas veterano, abre el fuego con un emotivo artículo sobre los inicios de Saucépolis. Es un sentido homenaje a nuestros amigos mas fieles. He tenido ocasión de leerlo y os lo recomiendo encarecidamente.

Arranca esta nueva sección de Saucépolis que llamaremos vida en el hotel. Esperamos vuestros comentarios y sugerencias. Amigos, sin vuestra complicidad nada de esto tendría sentido.

junio 29th, 2011
Email

Es medianoche en Saucepolis. En la radio suena el boletín de noticias: “Una ola de calor sahariano invade la península alcanzando temperaturas de…”. Natural, pienso. Una ola de calor en julio parece una noticia algo trivial para abrir un informativo. La falta de noticias ha de ser alarmante. Oigo el camión de la basura, llega algo temprano hoy. Me dispongo a entrar el cubo; los operarios dejan últimamente el cubo junto a la puerta y a los huespedes no les gusta encontararlo ahí. Regreso de recoger el cubo cuando me encuentro con un cliente impaciente frente al mostrador.

- Buenas noches

- ¡Buenas madrugadas, querrá decir!, llevo aquí casi media hora esperando.

Recoger el cubo no ha podido costarme mas de un par de minutos, pero prefiero no replicar y contesto:

- Mil perdones.

-Deme usted la llave de la habitación 701

-Me temo que se equivoca, caballero.

-¡Cómo!,¿insinúa usted que no soy capaz de recordar mi número de habitación?.

-No insinúo nada, señor, pero tal habitación no existe en el hotel. Sólo tenemos seis plantas.

-Pues busqueme usted, soy Adolfo Ruiperez.

Le acerco la llave de la habitación 407.

-¡Cierto!. Ayer tuve la 704 en un hotel de Albacete. Pasé un calor terrible. El hotel era espantoso, tenía el aire acondicionado averiado y el personal era ciertamente impertinente.

-Pues aquí funciona perfectamente.

-Algo es algo. Deme usted un vaso de leche para subir a la habitación.

-¿Con azucar o miel?-, pregunto solícito.

-¿Acaso quiere matarme?- Barma Ruiperez. -Soy diabético, por el amor de Dios. Y no se le ocurra calentar la leche.

El señor Ruiperez se retira camino del ascesor con su vaso de leche fría sin azucar ni miel y yo no puedo evitar un suspiro de alivio.

Llega el encargado de la lavandería, cargado con los sacos de ropa limpia y empapado en sudor.

-¡Hace un calor del demonio!, dice jadeante.

-En la radio dicen que es una ola de calor.

-¡Es el maldito verano!, yo creo que no llegaré a septiembre con vida…

Es medianoche en Saucepolis y el calor sigue siendo sofocante. Suenan las noticias en la radio: “Una ola de calor sahariano invade la península alcanzando temperaturas de…” Desde luego esto es ya sin duda excesivo. Ya son dos noches seguidas con la misma noticia sin importancia. Oigo el camión de la basura, de nuevo muy temprano. Seguramente habrán cambiado la ruta por el verano. Cuando regreso de recoger el cubo maldigo mi mala suerte. El señor Ruiperez me espera de nuevo impaciente frente al mostrador.

-Buenas noches, y disculpe usted por…

-¡Buenas madrugadas, querrá decir!- me interrumpe- Llevo aquí casi media hora esperando. Deme usted la llave de la habitación 704.

-Querrá usted decir 407

-¡Insinúa usted que sabe mejor que yo dónde me alojo!

-Desde luego que no, pero es que ayer…

-Ayer dormí en Albacete-me interrumpe de nuevo-, y menudo calor pasé. Estuve en un hotel espantoso, tenían el aire acondicionado estropeado y el personal era casi tan impertinente como el de aquí.

-Pues aquí creo que funciona sin problemas, contesto con dudas pasando por alto la ofensa.

-Eso espero. ¡Pongame un vaso de leche para llevar!

-Sin azucar ni miel, supongo.

-¡Así no hay quien se la tome!. Pongame sacarina, y calientela un poco, ¡Por el amor de Dios!.

El señor Ruiperez sube en el ascensor con su leche tibia con sacarina, y mi suspiro no es ya tanto de alivio como de inquietud. Tenemos un trastornado en el hotel, esperemos que no de problemas.

Llega el encargado de lavandería cargado con sus sacos y empapado en sudor

-¡Hace un calor del demonio!

-Como ayer, mas o menos, ¿no?.

-Como todo el maldito verano. Te juro que no llego a septiembre con vida.

Es medianoche en Saucepolis. La radio dice: ” una ola de calor sahariano invade la península alcanzando temperaturas de…” La sitiación empieza a estar un poco mas clara. Sin duda alguien se ha marchado de vacaciones en la emisora y se ha dejado el piloto automático puesto. Supongo que tendrá problemas a su regreso. Definitivamente hay nueva ruta en el servicio de limpieza, el camión ya está aquí y el cubo bloquea la pueta. Retiro el cubo a toda prisa, el señor Ruiperez parece un hombre de costumbres y no tardará en llegar. Resulta inutil, cuendo llego a recepcion, Ruiperez me espera con cara de pocos amigos.

-¡Buenas madrugadas!- digo, tratando de resultar simpático.

(más…)

mayo 17th, 2010
Email

Todas las semanas en Saucépolis publicamos un resumen con algunos de los acontecimientos de interés cultural, de ocio o turístico que más pueden interesar a los zaragozanos y a la gente que nos visita: es nuestra gaceta a la que llamamos “Saucépolis News”. Este es un breve resumen de los acontecimientos turísticos y de ocio en Zaragoza esta semana:

John Mayall en Concierto

Uno de los grandes maestros del blues visita la ciudad. Viene presentando su 57º disco, Tough, y acompañado esta vez por la Newband una vez disuelta su banda habitual, the Bluesbreakers. El bluesman británico, a sus 76 años, está realizando una espectacular gira desgranando algunos de sus mejores temas y recordando sus colaboraciones con artistas de la talla de Eric Clapton o John Lee Hooker. Una cita absolutamente imprescindible.
Auditorio de Zaragoza
Sábado 22 de Mayo 22:30 Horas

Ismael Serrano en el Auditorio

El cantautor madrileño hace escala en Zaragoza para ofrecer su esperado concierto dentro de su gira Acuerdate de Vivir. Interpretando temas de su último disco y algunos de sus clásicos, sus seguidores disfrutarán de las letras intimistas y melodías de calidad que son su sello de identidad.
Sala Mozart del Auditorio de Zaragoza
Viernes 21 de Mayo 21:00 Horas

El Hombre Linterna:Cartoon Rock

Los temas de nuestra infancia a ritmo de Rock. El tema de Campeones, Fraggle Rock o Dragones y Mazmorras con guitarras cañeras y arreglos de puro rock & roll. Los populares Juan, Damián y Marron del Hormiguero son el nucleo de esta peculiar banda que actuarà a pocos metros de Saucepolis.
La Casa del Loco
Sábado 22 de Mayo 21:30 Horas

La Vida Por Delante en el Principal


Una de las grandes apuestas del Principal para esta temporada, protagonizada por Concha Velasco, esta historia de marginación y supervivencia sorprende por su vigencia. Momo es un niño árabe que es recogido por La Sra. Rosa. Una exprostituta superviviente de Auswitz que acoge en su pensión a jóvenes descarriados de los suburvios de Paris. Se trata de una denuncia del racismo y el materialismo, pero también una reflexión sobre la vejez, la soledad y la eutanasia.
Teatro Principal
Miercoles y Jueves: 21:00 horas; Viernes: 22:00 Horas
Sábado 19:00 y 22:00 Horas; Domingo:19:00 Horas

Recibe los articulos de Saucepolis en tu correo electronico.
Introduce aqui tu correo electronico.

By FeedBurner