Surfin’ Zaragoza
Si todo el mundo tuviera un oecano al rededor de los Estados Unidos, todo el mundo haría surf como en California. Esto cantaban los Beach Boys en el año 1963. Pero ya no es necerario tener un oceano para surfear. La tecnología del siglo XXI nos va a permitir surfear en nuestra ciudad, mas cerca del desierto de los Monegros que de la costa mediterranea.
Cuando hace unos años se reformó el céntrico paseo de Conde Aranda y los responsables decidieron plantar palmeras en la mediana, algunos dijeron que pretendían crear el paseo marítimo de Zaragoza. Otros, con cierta malicia, dijeron que era para que la enorme colonia de norteafricanos que asentaron sus negocios y residencias en esa zona se sintieran como en casa. Sea como fuere, muchos hemos recordado al pasar por esta avenida las jornadas estivales en la costa. El año pasado, con motivo de la Expo, y en relacion con la reforma integral de las riveras del Ebro, se pusieron en funcionamiento las Playas. Una zona de arena y chiringuito, con su pista de voley playa incluida.
Los que hemos nacido en el interior relacionamos instintivamente la playa, el mar y la costa con vacaciones, diversión y felicidad. Cualquier excusa es buena para traer un pedacito de esos recuerdos a nuestra rutina diaria. Y si ya teníamos paseo marítimo y playas, sólo nos faltaba el oceano para surfear.
La empresa Waive House, que ya ha construido cuatro complejos de este tipo alrededor del mundo, ha decidido instalar en nuestra ciudad el primer centro de Surf artificial de Europa. Se ubicará en el centro comercial de Puerto Venecia, y constará de escenario para conciertos, restaurante, bar, tiendas de artículos relacionados con la cultura del surf y por supuesto de la zona de simulación de olas de distinta intensidad. No abrirá sus puertas hasta 2011, pero es una noticia excelente. La oferta de ocio en Zaragoza no hace sino crecer, y la variedad de la misma es por momentos sorprendente.
Alberto
Aldonza
Laura de la Rua Rodriguez
Enrique
Isabel Fernández
Javier Pérez
Jorge Pérez
Laura Morón
Luis Fernández
Maribel Viñarás
Miguel