Crónicas nocturnas XII: Comunicando
Suena el teléfono en Saucepolis
-Hotel Sauce, buenas noches.
-Buenas noches, querÃa hacer una reserva para el lunes que viene.
-Me temo que será imposible- digo mientras compruebo el abarrotado planing.
-¡Qué me dice!, ¡Cómo es posible!
-Verá, hay una importante feria en la ciudad y está todo completo desde hace semanas.
-Pues es una lástima, porque, sabe usted, me viene familia de Albacete, y he pensado que a lo mejor iban a estar mejor alojados en el hotel. Que, a ver, yo creo que me cabÃan en casa, pero están ustedes tan cerca que he pensado en llamar porque es una lástima estar todos tan apretados. Que tan apretados no ibamos a estar, porque mi casa no es tan pequeña, pero es que mi prima de Albacete es un poco especial, ¿Sabe?, y no quisiera yo una discusión como la de la última vez…
Yo no puedo evitar preguntarme qué parte de la palabra completos no ha comprendido la señora, pero aguanto el tirón.
… y es que tenemos un sofá cama estupendo, que cabrÃa mi prima y su marido estupendamente. Es que estos sofás cama de ahora no son como los de antes, que terminaba uno con la espalda destrozada, ¿sabe?, pero ya le he dicho que mi prima es un poco especial, y su marido no vea, y estando ustedes tan cerca habrÃa sido perfecto porque…
-Ya, ya, señora, pero es que…- trato infructuasamente de cortar la disgresión.
-… Que, a ver, una noche se pasa de cualquier manera y el sofá cama es estupendo. Pero siendo vecinos de ustedes, que yo a los duños del hotel los conozco de hace años, que saludan por la calle y todo, ¿sabe?, pues me he dicho, va a ser mejor reservarles una habitación que estar todos aquà tan apretados. Que tan apretados tampoco Ãbamos a estar, y es que los hijos de mi prima, vamos, mis sobrinos, aunque como si no lo fueran, porque…
La segunda linea de la centralita se activa, y a mi se me algera el alma. Es mi oportunidad.
-Disculpe, señora, tengo una llamada por la otra lÃnea.
-No se preocupe, le espero, no tengo prisa.
-Obviamente- pienso aunque callo.
Contesto a la otra llamada con la esperanza de que nuestra vecina se canse y cuelgue. Es un largo número de teléfono con varios prefijos.
-Hotel Sauce buenas noches
-Aló, buenas noches- contesta una voz con fuerte acento.
-Buenas noches, aquà hotel Sauce.
- Hola, buenas noches.
-Buenas noches, ¿puedo ayudarle?
- Si, buenas noches.
- Aquà también es de noche- digo tratando de salir del bucle.
- Buenas noches, le hablo de Lima, Perú, ¿Es el hotel Los Sauses de Zargoza?
-Mas o menos, habla usted con el hotel Sauce de Zaragoza, buenas noches.- comento quizá pasandome de gracioso.
-Estupendo, buenas noches (una vez mas), ¿PodrÃa hablar con el señor Valdivia?
consulto el listado de clinetes y no aparece ningún Valdivia.
-Lo lamento, pero no me consta ningún señor Valdivia. ¿Está usted seguro de que es este el hotel en el que se aloja?
-Si, si completamente, hotel Los Sauses, de Zaragoza, debió haber llegado en el vuelo de la tarde.
En ese momento recuerdo la huelga de aerolineas y consulto las llegadas pendientes.
-Efectivamente, señor. El señor Valdivia tiene una reserva con nosotros, pero aún no ha llegado. Hay huelga de aerolineas y quizá su vuelo se demoró.
-¡Qué fatalidad! y ¿no sabe usted cuándo llegará?.
-Me temo que no, pero puedo darle su recado cuando llegue.
-¡Qué amable!. DÃgale que llamó Anselmo, que me comunique urgentemente, pero que lo haga al celular, porque…
Suena la tercera linea de la centralia. Nuestra vecina sigue a la espera y el amigo del Perú continúa con su interminable recado.
-Espere un instante, ahora estoy con usted.
-Hotel Sauce, buenas noches.
-Hola buenas noches, ¿Tiene habitaciones para el lunes que viene?
-Me temo que no, estamos completos.- digo cruzando los dedos y rogando por una corta conversación.
-¡Qué me dice, Cómo es posible!. Es una lástima, porque tengo que visitar a mi prima y son ustedes casi vecinos. Vamos desde Albacete, y ya me veo durmiendo en ese horrible sofá cama, sabe, porque hay que ver qué mal se duerme en los sofás cama, y resulta…
Resulta que yo me quiero morir, y maldigo el infernal invento del señor Graham Bell.


marzo 4th, 2012 at 12:39 pm
Este teléfono tiene muchas historias… muy buena Alberto!!!
marzo 4th, 2012 at 5:46 pm
Jaja !!!! no se si será verÃdica la historia, pero no se aleja mucho de la realidad diaria en la recepción del Sauce que no los Sauses
que os veo que estáis buenos ratos colgados al aparato
marzo 6th, 2012 at 12:58 pm
jajajaja Alberto! hay que ver lo cierta que es esta historia!!! Muy buena!!!
marzo 8th, 2012 at 10:10 am
Jajaja, que identificados que nos hemos sentidos todos!!
Hay veces que la realidad supera la ficción!!