Giraluna (Crónicas nocturnas 3)
Cuenta la leyenda que en el reino de los girasoles nació un ser extraño, distinto a los demás. Sus pétalos no eran amarillos sino blancos. Aborrecía el sol y adoraba la luna. Bajaba su flor de día huyendo de la luz, y se erguía orgulloso antes del albor. Por sus costumbres noctámbulas a este extraño girasol le llamaron Giraluna. Por ser distinto, por comportarse de manera diferente fue denostado, perseguido y obligado a huír. Y según esta leyenda, el Giraluna continúa danzando al ritmo de la luna por los campos de girasoles, oculto en la oscuridad de la noche.
Todos aquellos que por elección propia o por las circunstancias vivimos mas de noche que de día nos hemos identificado alguna vez con el Giraluna. Vivir a contracorriente no es facil, y la incomprensión de los demás acaba por hacer mella en muchos de nosotros. Pero aquellos que somos noctámbulos natos, aquellos que dormimos de día por propia naturaleza, somos capaces de disfrutar de los pequeños y deliciosos placeres que la oscuridad, la luna, la soledad y la noche nos proporciona.
El llanto de un bebé me saca de estos pensamientos. Es noche cerrada en Saucépolis, y tras el llanto llega el ascensor. Un huesped somnoliento, en pijama y con un biberón en la mano me pide un microhondas. La cara de resignación sugiere que no es la primera noche en vela para este padre. No puedo sino sonreir. Es poco probable que el biberón calme a la criatura. Un pequeño giraluna habita esta noche entre los muros de Saucepolis.
El desdichado progenitor sube con su biberón tibio, el pequeño giraluna sigue llorando, no quiere dormir. Y yo tecleo este escrito mientras sonrio. Hay un pequeño giraluna entre nosotros, y al menos ya somos dos…










Alberto
Aldonza
Laura de la Rua Rodriguez
Enrique
Isabel Fernández
Javier Pérez
J. Joaquín Abanto
Jorge Pérez
Laura Morón
Luis Fernández
Maribel Viñarás
Miguel
Julio 2nd, 2009 at 12:54 pm
Me encantan tus escritos nocturnos “Giraluna del Sauce”, en las caóticas mañanas me proporcionan paz. Sigue así.
Julio 3rd, 2009 at 5:55 pm
Hola Alberto, guardián de la noche, eres único!Soy una fan tuya y sigo tus articulos con mucho interés. Continúa así.
Julio 4th, 2009 at 12:33 am
Así me gusta… veo que aprovechas la noche “a tope”. Algunas veces me he pensado acerca de como se pasa la noche en la recepción de un hotel… ¿se hará larga?..¿será aburrida?…¿existe la desconfianza a lo inesperado?. Ciertamente, cada vez que vamos a desayunar y nos encontramos contigo y con tu amabilidad, siempre me vienen esas preguntas. Me gustan tus escritos, creo que es una forma de darle “sabor” a este blog, llegan a transmitir. Un saludo Alberto… bueno… y a todos los “compis”.