Vida en el hotel nº3: El dueño de la 504
Recuerdo la primera vez que entre al hotel. Subà con mi padre por las escaleras de un edificio en construcción. Los peldaños eran de un solo ladrillo y no habÃa mas que cemento. Puede que tuviera 7 años.
Ese verano mis padres abrirÃan el Hotel y yo aún no era consciente de como nos iba a cambiar la vida. Nos trasladamos todos al Sauce. Yo tenia mi propia habitación con cerradura y baño propio. Tenia hasta antena de TV, aunque me faltaba la tele. Era el dueño de la 504.
Aquellos primeros meses en los que mis padres atendÃan la recepcion, limpiaban habitaciones o iban a buscar clientes a la Plaza del Pilar yo tenÃa mi propio bar. PodÃa desayunar croissants o tomar zumo de melocotón o piña del desayuno continental. Mas tarde descubrà el “San Francisco” y acabe con una botella de granadina en menos de un año. Ningún cliente pedÃa pero creo me salÃan bastante bien.
Recuerdo jugar a béisbol en la 601 con Isabel y subir a la terraza para ver el Pilar desde la azotea.
En aquella época apenas habÃa hoteles cerca del Pilar pero es que Don Jaime estaba casi sin asfaltar. Por entonces el hotel tenia “botones” y los “gorrillas” que controlaba el parking exterior del Pilar intentaban traer clientes al hotel a cambio de una gratificación. El Faraón que fue peón de otros toreros o después Aquilino que llego a publicar un libro de poesÃa controlaron aquel aparcamiento durante años. También estaba Juan, un experto del parking y la propina. No habÃa nadie que se le resistiera, era del Madrid cuando venia un madrileño y del Barca cuando estaba con un catalán, sabia de motos, coches y hablaba con todos.
Entonces no habÃa mas que dos canales de Tv, no existÃa el Canal+ y por las tardes ponÃamos una pelÃcula del videoclub para los clientes. Recuerdo lo anunciábamos en la recepción y yo iba muchas veces a elegir las pelÃculas. Los clientes pedÃan sobre todo pelÃculas de aventura o eso es lo que yo pensaba entonces.
No habÃa ordenadores, ni internet, ni blog, ni facebook, eso es ya otra historia.



septiembre 16th, 2011 at 8:20 am
Asi es, brother, y yo era tu vecina, la dueña de la 503, y recuerdo que los gatos se nos asomaban y paseaban a sus anchas por la ventana de nuestros cuartos antes de poner una valla en el alero
Son recuerdos bonitos.
septiembre 16th, 2011 at 12:40 pm
Está claro que para cada uno de nosotros el Sauce ha marcado un trocito de nuestra vida. Y esperemos que muchos muchos más….
septiembre 16th, 2011 at 4:36 pm
Me encanta Luis, me hace ver el hotel con otros ojos. Seguro que tienes muchas más historias como esta y espero que nos las cuentes.
septiembre 16th, 2011 at 5:53 pm
Pues a mi se me ha escapado una lagrimilla…un gran recuerdo,muy bonito!
septiembre 16th, 2011 at 9:14 pm
Una gran historia y una foto histórica, gracias por compartirlas
septiembre 17th, 2011 at 8:30 pm
Comparto la opinioón de Elena, esta historia me hace ver el hotel con otros ojos! gracias por compartirla!
septiembre 21st, 2011 at 7:26 am
Curioso como recordamos cada uno de nosotros nuestros primeros dÃas en el Sauce, vosotros la familia viviendo aquà en los inicios de vida del hotel, y yo por mi parte recuerdo hasta la ropa que vestÃa el primer dÃa de trabajo y de como pillé a tu padre con las puertas del ascensor! Pensar que funcionabamos sin ordenador!
octubre 1st, 2011 at 6:13 am
Todo un detallazo este trozo de historia para los que sin pasar gran parte de nuestra vida entre esas paredes… ya formamos parte de un trozito de esa historia. Me ha hecho viajar en el tiempo e imaginar aquellos momentos.